Presentación

Fotógrafo profesional y naturalista

Juan Antonio Barrionuevo

Nací en Málaga en febrero de 1960, y desde que tengo uso de razón, siento verdadera pasión por todo lo relacionado con la naturaleza y lo salvaje, encontrando en el campo y en el mar, (lugares apasionantes para mi) los mejores escenarios para hacerte olvidar la rutina diaria con cámara en mano.

Me especializo en fotografía de naturaleza, y como la mayoría de los fotógrafos, soy autodidacta auque curse mis estudios de fotografía en una escuela de fotografía en Málaga, así como innumerables cursos y talleres con los grandes de la fotografía de naturaleza.

La fotografía para mi es algo más que un hobby, es poder divulgar y mostrar todo aquello que la naturaleza pone a nuestro alcance, es intentar captar las sensaciones que me transmite la naturaleza tal cual, y que lastima que el sensor de nuestra cámara no pueda captar los olores, sensaciones, sentimientos, brisas  y demás vivencias que la naturaleza nos ofrece.

Deciros que la necesidad por la fotografiá fue algo que surgió y creció en mi poco a poco sin control, hasta que de repente un día me di cuenta que tenia el instinto y la paciencia necesaria para lograr ponerme tras un objetivo y dedicarle horas para captar una sola imagen.                    

En la actualidad soy socio de: AGAFONA, GROUPNIC (Grupo privado de la Asociación Gaditana de fotógrafos de naturaleza), MIRADA NATURAL y AFONAZA.

 

 Decálogo del  Fotógrafo de la Naturaleza

1.- El respeto a la vida es prioritario en todo lugar y en cualquier momento. Dominad vuestra pasión. Más vale perder una ocasión que causar el menor daño. Sed conscientes de vuestra responsabilidad.

2.- Respetad las reservas. Están destinadas a salvaguardar la naturaleza y no a satisfacer vuestro placer y ambición. Tomad contacto con los guardias responsables, informadles de vuestras intenciones, solicitad las autorizaciones necesarias y observad las prohibiciones y normas vigentes. Tened más cuidado que nunca con la flora y la fauna.

3.- Respetad la propiedad. Las intromisiones, molestias y daños repercutirán en vuestro prejuicio y en el de quienes os acompañen. No piséis los cultivos ni las gramíneas, no rompáis las ramas ni dejéis abiertos los corrales del ganado y, sobre todo, no asustéis a los animales.

4.- Sed discretos. Aprended a pasar inadvertidos, a desplazaros en silencio, a observar desde un escondite. No corráis, ni gritéis, ni impongáis vuestra presencia. Sobra decir que las imprudencias son la principal causa de incendios, con frecuencia devastadores, así que no hagáis fuego, absteneos de fumar si es posible y recordad que los papeles o los cristales son peligrosos.

5.- Sed muy prudentes con los nidos de aves. Podéis provocar su abandono o destrucción por una insistencia sin sentido. No hagáis fotografías a las aves en su nido y de ninguna manera perturbéis la nidificación de las rapaces. No penetréis en las colonias de aves, ya que ello constituiría una perturbación demasiado grave: los polluelos dejarían los nidos y caerían en manos de los depredadores, los huevos se enfriarían y el resultado será la muerte de numerosas crías. Si precisáis fotografiar una colonia de aves, trabajad desde lejos con un buen teleobjetivo y, en cualquier caso, asesoraros con un experto en la materia.

6.- No obliguéis a los pájaros a levantar el vuelo. Los ánsares, patos y limícolas necesitan lugares tranquilos cada vez mas escasos. Desalojados y acosados, encontrarán dificultades para hallar nuevos refugios, sobre todo en época de caza. Pensad también que al provocar su huida priváis a otros aficionados de su observación.

7.- No asustéis a los animales. Observar desde lejos a los mamíferos silvestres para elegir el punto de la toma y caminad lentamente y en silencio evitando movimientos bruscos. Los animales tienen derecho a alimentarse y a descansar en paz. Provocar la sorpresa y la huida, perseguir y acosar son tácticas indignas y brutales que les hacen temerosos y alteran sus costumbres. No inquietéis a las hembras preñadas o cortejadas. Evitad a toda costa tocar a un recién nacido, dejadle donde está y retiraos lo antes posible sin pisotear los alrededores. Haced lo mismo si os halláis con un animal herido, capaz de reaccionar de forma imprevisible y peligrosa, y no hagáis nada especial: limitaos a advertir al guarda de lo que ocurre. Por último, no llevéis un perro con vosotros bajo ningún pretexto. Estáis haciendo fotos, no cazando.

8.- No busquéis nuevas sensaciones a cualquier precio. Las especies raras están en peligro constante y es necesario tomar precauciones especiales, sobre todo en las épocas de reproducción. Si tenéis la suerte de dar con una especie rara de la flora o la fauna, no se lo digáis a nadie que no sea un especialista digno de confianza: con frecuencia, el exceso de interés o la indiscreción han sido causa de destrucciones irremediables.

9.- Sed correctos. Resistid la tentación de espiar y seguir a otros colegas o de perturbar su trabajo, respetando su derecho de prioridad. No olvidéis que al final quien paga los rivalidades es la naturaleza.

10.- No dudéis en intervenir contra cualquier infracción a estas reglas. Denunciad los abusos y fechorías y corregir las torpezas con cortesía. De vuestra actitud y ejemplo depende también el “buen uso” que los demás hagan de la naturaleza.